La democracia en ciernes: el caso latinoamericano

Este no será un texto como los que he publicado anteriormente, ni será un artículo basado en bibliografía filosófica, intentará más bien dar una reflexión propia acerca del contexto latinoamericano, y de los acontecimientos de los últimos meses del año 2019. Se ha visto a través de redes sociales, medios de comunicación, y otros modelos de información, el conflicto latente en toda América Latina entre los gobiernos y los individuos que conforman dicho gobierno. Las protestas sociales en Ecuador, Chile, Argentina, Colombia, Bolivia, entre otros, que ha causado “destrucción” en las diferentes ciudades, dejan entrever un problema de cohesión social y creencia en el Estado. Para ponerlo en palabras más sencillas: hay una inconformidad de los ciudadanos por las políticas públicas de los gobernantes que no se ven reflejadas y no ayudan a la disminución de la inequidad social. Pareciera que los intereses de los gobiernos de turno en Latinoamérica fueran intereses privados más que intereses de la mayoría de la sociedad, que es uno de los ideales de las democracias modernas.

Uno de los problemas “filosóficos” que uno puede encontrar dentro de estas protestas sociales es un problema de la creencia en el sistema económico capitalista, y también, en el sistema político democrático. El capitalismo ha vendido la idea de que todos podemos ascender socialmente si “luchamos arduamente” y “tenemos ideas innovadoras”, pero detrás de esa cara amable se esconde otra cara mucho más oscura, la de la explotación y la desigualdad. Si uno mira, por ejemplo, los noticieros de Colombia, se puede observar como el país está en un crecimiento económico por encima del promedio latinoamericano, pero a la vez, la desigualdad y la pobreza siguen en aumento. Uno no logra entender del todo el porqué si hay crecimiento económico sigue aumentando las cifras de desempleo, es decir, la gente está cansada de promesas ilusorias que jamás llegan, como tener un ascenso social o la promesa de una vida más digna, como dije arriba. Ese es el sentimiento de Chile, por ejemplo, que expresa a través de una canción de Los Prisioneros, banda de rock chilena, un descontento por las políticas públicas del gobierno de Piñera y de sus anteriores gobernantes.

Manifestaciones en Chile. Foto tomada de: Escambray

La democracia en América Latina se está construyendo y se está cambiando constantemente, por eso está en ciernes. La gente comienza a ser más crítica frente a las políticas de sus gobiernos y desea un mayor bienestar social, porque parecen que todos se quedaron “pateando piedras”, como dice la canción titulada: “El baile de los que sobran”. La brecha entre ricos y pobres cada vez es más grande, cada vez los gobiernos tienen a ser más autocráticos, más déspotas, más insensibles ante su pueblo. La democracia es la lucha de las ideas, no del dinero, ni de las mentiras, y eso no sucede en Latinoamérica. Cada día llegan nuevas noticias de corrupción, compra de votos, amaños electorales, noticias falsas, escándalos judiciales, asesinatos extrajudiciales por parte del Estado, en fin, un panorama poco alentador en vistas hacia el futuro. Como he expresado más arriba, hay un descontento generalizado en la sociedad, están cansados de todo lo que han sufrido por décadas, de trabajar sin fin para no lograr llegar a fin de mes. Se necesita repensar la política, la ética, la moral, la economía, porque nuestro modelo actual no logra abarcar toda la dimensión humana y todas las necesidades que necesita el pueblo latinoamericano.

Por eso, las marchas son un llamado a la reflexión, al dialogo, a la discusión, para pensarnos como latinoamericanos. Es un decir “ya basta”, basta de sus políticas mañosas, basta de sus juegos sucios, basta de dejar de lado al pueblo, basta de pensar a la democracia como si fuera una oligarquía y una plutocracia, donde manda quien tiene más poder o más dinero. Los gobiernos tienen que entender que la democracia es un sistema donde el poder recae en el pueblo, donde las políticas por parte del Estado son y deben ser para beneficio del pueblo, no para beneficio propio. La democracia ayuda entrar en dialogo con aquellos que son acallados; a reconstruir nuestras formas de pensar, ver o sentir; a dejar entrar nuevas cosmogonías que no son las de nosotros y que permiten la diversidad política.

Protestas en Bolivia. Foto tomada de: France 24.

También las marchas develan que todavía existen en esta región del mundo ideas totalitarias, ideas que van en contra de la democracia. En otras palabras: todavía existen políticas que desean imponer su visión de mundo hacia los demás, como una única visión del mundo posible y deseable. Existe un aire anti-democrático que desea imperar. Un ejemplo que se me viene a la mente es el tema del foro de Sao Paulo, donde argumentan de manera falaz que es el patrocinador de las marchas para desestabilizar gobiernos e implantar el socialismo del siglo XXI. Claramente ese es un argumento que intenta evitar la discusión acerca de las políticas de los gobiernos, sean de cualquier espectro político. La democracia no trata de derechas o izquierdas, trata de un bienestar social generalizado, nada más. América Latina está pensando nuestro sistema actual de gobierno, nada más.

Como este es un blog de filosofía, las marchas entran a cuestionar nuestro papel activo en la sociedad como filósofos. No fue fácil escribir este texto, ni menos entrar a pensar nuestro contexto actual. Nosotros, como filósofos, también somos agentes transformadores de sociedad, a través de nuestras ideas. No solo somos seres de la academia, somos pensadores de nuestra época, de nuestras problemáticas, de nuestros errores. Y es una invitación de los ciudadanos hacia nosotros los filósofos a salir de nuestro sitio de “confort”, en otras palabras, salir de la academia y su lenguaje. La vida no solo trata de Kant o Platón. Es una invitación para pensar nuestra dinámica como sociedad y nuestro papel dentro de ella.

Protestas sociales en Colombia. Foto tomada de: Colombia Informa.

2 comentarios sobre “La democracia en ciernes: el caso latinoamericano

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  1. No creo que esta publicacion tenga un asertado vinculo de verdad, en mis 66años de vida en Argentina, se observo que desde la restauracion de la democracia la poblacion mejoro en forma sustancial en cuanto a su economia y conford en sus vida noto en tanto tiempo de vida que llevo, el problema radica en el mal uso de los ingresos, compran todo sin importar donde realmemte esta la nesecidad de cada uno. No saben o no se dan cuenta donde estan las prioridades

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    1. Buen día. Pues creo como autor de ese articulo que el objetivo del mismo es reflexionar acerca de las protestas en América Latina, no la de tener un acertado vinculo de verdad. De pronto como usted comenta, uno de los problemas radica en el mal uso de los ingresos, y creo que sobre eso hay que reflexionar y tener un mirada crítica.
      Gracias por el comentario y estoy abierto a seguir dialogando con usted. Un saludo desde Colombia.

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