¡Hegemonikón les da la bienvenida!

En el mundo han existido innumerables bifurcaciones sobre los temas que tocan a la esfera del conocimiento humano. Están aquellos que son discurso, y de estos se expande todo un conjunto, tales como, por ejemplo: meditaciones, tratados, ensayos, opiniones y diferentes escritos que, según varíen en su composición, son pues filosóficos en el sentido de su exclamación. Sin embargo, acudir a las diferentes formas y hasta el origen de la escritura no son el sentido de este post (esperemos haya referente algún día). En síntesis, estos dicen algo, y ese algo esta compuesto por una afirmación (una tesis), y sí se mira detenidamente, también de diferentes argumentos, y sí se es más que observador y también es compositor, verá unas formas de expresión y estructura que tienen dicha afirmación junto a sus argumentos. Y no sólo nos referimos a esta forma de escritura per se (que es evidente que nos referimos a la filosofía), también encontramos afirmaciones, tesis, en obras literarias y artísticas. Es por ello que abogamos a las bifurcaciones como metáfora del conocimiento humano, pues hay amplios caminos que se despliegan uno de otro y de este otro, dando conformación a lo que se refiere al hombre. Como el laberinto que una vez describió Borges en El jardín de senderos que se bifurcan, podríamos ver las diferentes expresiones del hombre: la poesía, el arte y sus diferentes formas, la literatura, la ética, la política, la ciencia, el lenguaje, la filosofía, la matemática, etc; como una conglomeración de diferentes caminos, unos que nacen de otros, y que se expanden y dividen; el laberinto lleva como nombre: el hombre y lo que le rodea. No sólo por la filosofía por sí misma se conoce al hombre, como se deja de manifiesto anteriormente, pues (depende del enfoque del escrito y lector) por medio de la literatura, por ejemplo, podríamos conocer la forma de composición anterior, la cultura que se describe, y hasta (como algunas corrientes literarias llegaron a apostar alguna vez) describir el hombre, qué es y qué hace, todo aquello por medio de una narrativa. Y decimos que es según el escritor y lector quién dé sentido al texto, puesto que, por ejemplo, gracias al Cantar de Mio Cid, podemos no sólo conocer un cantar de gesta que describe hazañas heroicas (que se supone era su propósito), sino también su cultura, el mundo de aquel entonces, rasgos de los hombres, composición literaria, etc; describir la riqueza de todo lo que puede conocerse sería sería infértil para el texto. El sentido de nuestro primer post es expresar el pensar de la revista y es que los medios de conocimiento y enriquecimiento humano son varios en sus composiciones, pero sustancialmente, su sentido es el hombre y el mundo. Y todo esto, no para defenderlo de un modo extenso (aunque gustaría bastante, pero no es el momento adecuado) sino para darles la bienvenida y darles a conocer a nuestros lectores el sentido de nuestras letras: la opinión de aquellas bifurcaciones. Hegemonikón es un blog y revista (próximamente una revista online) conformado por diferentes personas dedicadas al oficio de la filosofía, literatura y arte. Es un espacio que pretende no sólo poner sobre la mesa una opinión la cual debe ser consumida o mirada de soslayo, sino su sentido es crear un espacio donde el diálogo, y por ende, las diferentes opiniones de estas bifurcaciones tengan existencia. Es crear una comunidad capaz de comunicarse (cosa que nos hace tanta falta) según los diferentes temas y aspectos sobre los que tengamos algo que decir. Pretendemos también abogar por la sensatez, que se resume el no opinar por opinar, sino que nuestra exclamación tenga un valor sustancial, algo que aporte, un sustento conformado por la responsabilidad de la palabra. Esto refiere no sólo al buen manejo teórico de nuestras afirmaciones, sino el abogar por la honestidad y el trabajo intelectual. Eso es sensatez: saber lo que se dice (o por lo menos estar muy cerca del saber, si el lector cree que no puede llegar a conocerse del todo). Es por ello nuestro nombre y nuestro sentido.

Sin más, esperamos con agrado crear comunidad con ustedes y darle fuerza a las letras que aprecian el trabajo y sentido de lo sensato. Sobre todo en tiempos de crisis, donde la mentira, la desinformación, esa a la que hoy llaman hoy Fake News o que hacen una apología a las opiniones infértiles que sólo propagan malos entendidos y falsedades dando como consecuencia estragos en el espectro de la opinión individual y colectiva.

¡Hegemonikón abre sus puertas al publico! Esperamos que además de leernos, ayuden a compartir este nuevo espacio, para así sumar más voces, más letras y más ideas a este texto colectivo. Una vez más: ¡Bienvenidos!

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